6 de cada 10 tucumanos creen que su futuro será peor: la encuesta que sacude la política local
La consultora Meraki midió el humor social en Tucumán y los datos son contundentes: desesperanza, pobreza como problema número uno y un escenario electoral que se empieza a definir más rápido de lo que parece.
La emoción que domina Tucumán: desesperanza
No es enojo. No es incertidumbre. Es desesperanza. Esa es la principal emoción que predomina entre los tucumanos cuando piensan en el futuro, según la medición de marzo de la consultora Meraki que presentó su director, el politólogo Patricio Adorno, en Mediodías Taficeños (Dale FM 104.7).
Y el dato de abril lo confirma y lo profundiza: más de 6 de cada 10 tucumanos creen que su futuro personal será peor. No el del país. El propio. El de su familia. El de su bolsillo.
Para entender la magnitud de ese número hay que recordar qué era Javier Milei hace apenas unos meses. Un presidente cuyo principal activo no era el presente sino el futuro. La promesa de que el sacrificio de hoy valía la pena porque mañana sería mejor. Ese relato, según los datos de Meraki, está bajo una presión enorme en Tucumán.
6 de cada 10 no llegan a fin de mes
La medición de febrero ya había encendido las alarmas. En esa oportunidad, 6 de cada 10 tucumanos afirmaron que no llegan a fin de mes, ya sea endeudándose o sacrificando ahorros acumulados. Un porcentaje que no distingue sectores sociales ni barrios: atraviesa transversalmente a la sociedad tucumana.
«El gran activo que tenía Milei, que era el futuro, hoy está profundamente condicionado por las condiciones materiales y salariales», analizó Adorno. Y sumó un dato que remata el cuadro: la imagen presidencial, que rozaba el 56 por ciento de aprobación en septiembre del año pasado, hoy se aferra con dificultad al 40 por ciento.
El problema número uno que los tucumanos le piden resolver al próximo presidente
La encuesta de abril también preguntó algo simple y revelador: ¿cuál es el principal problema que el próximo presidente debería resolver? La respuesta fue categórica. Más de 6 de cada 10 tucumanos señalaron un problema económico, encabezado por la pobreza.
El dato es especialmente incómodo para el gobierno nacional. Milei llegó al poder prometiendo resolver exactamente eso. Y hoy, según los tucumanos, sigue siendo el problema número uno.
«Está abordando las carencias materiales del programa económico con batallas culturales», advirtió Adorno. «El problema es que cada vez necesitás acciones de mayor intensidad para generar el mismo efecto.»
La eliminación de las PASO y el tablero que se mueve
El análisis político de Adorno también se detuvo en uno de los temas más calientes de la agenda nacional: la eliminación de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias.
Para el politólogo, la movida tiene dos objetivos concretos. Primero, extender el período de negociación con los gobernadores aliados, que tienen cada vez más presión interna. Jujuy, Salta, Tucumán, La Rioja y Catamarca atravesaron paritarias ásperas. En Salta, el gobernador Gustavo Sáenz impulsó directamente la vuelta a la ley de lemas. Segundo, profundizar la fragmentación de la oferta opositora, que con PASO tiene un mecanismo de ordenamiento que sin ellas desaparece.
La declaración del gobernador Osvaldo Jaldo tensando la relación con la Casa Rosada es, para Adorno, otra señal de que los aliados del gobierno nacional empiezan a calcular sus propios intereses electorales.
¿Qué pasaría si las elecciones fueran este domingo en Tucumán?
Los datos de Meraki dan una respuesta concreta. Axel Kicillof y Javier Milei empatan alrededor del 30 por ciento de intención de voto en la provincia. Pero el cuadro completo, sumando por familias políticas, muestra algo más nítido:
El peronismo rondaría el 46 o 47 por ciento. La Libertad Avanza se acercaría al 36 por ciento. Y la tercera vía electoral, con Mauricio Macri como principal referente, quedaría entre el 12 y el 13 por ciento.
Un escenario casi idéntico al de las legislativas de octubre pasado. Y una señal muy clara de que el tercer espacio tiene cada vez menos margen para crecer.
El desafío imposible de la oposición en 2027
Para Adorno, el año que viene la clave estará en la oferta más que en la demanda. Si Milei consolida entre el 30 y el 34 por ciento del electorado nacional, tiene garantizado el ballotage. El problema para la oposición es mayúsculo: necesita retener al kirchnerismo con Cristina Fernández de Kirchner como figura central y al mismo tiempo seducir a un electorado que tiene precisamente a Cristina como límite.
«Dato mata relato», cerró Adorno. Una frase que en otros tiempos usaron los propios adversarios del gobierno actual. Y que hoy parece más vigente que nunca.
