Día del Investigador: científicos alertan por la crisis en la ciencia argentina
En Mediodías Taficeños, investigadores del CONICET y arqueólogos expusieron la crisis científica en Argentina en el Día del Investigador.
En el marco del Día del Investigador y la Investigadora de la Ciencia, el programa Mediodías Taficeños reunió a especialistas para reflexionar sobre la actualidad del sector. La arqueóloga Belén Velárdez, el arqueólogo Guillermo Ortiz y el doctor en arqueología Hernán de Angelis, compartieron su mirada sobre el presente de la investigación científica en el país.
La entrevista dejó un mensaje claro: la ciencia argentina atraviesa uno de sus momentos más críticos.
De hallazgos históricos a una identidad que crece
Durante el encuentro, los investigadores recordaron el impacto del hallazgo arqueológico de 2017 en Tafí Viejo, que permitió reconstruir el pasado prehispánico de la ciudad.
“Hasta hace poco, la historia local se vinculaba a los talleres ferroviarios. Hoy sabemos que hay registros de más de 2.000 años”, explicó Ortiz.
Velárdez, taficeña y responsable del Centro de Interpretación Arqueológica Thaaui, destacó la importancia del descubrimiento en la identidad local:
“Encontrar esos restos fue fascinante. Es entender de dónde venimos”.
Ciencia en crisis: menos recursos, menos futuro
El eje más fuerte de la entrevista fue el desfinanciamiento de la ciencia en Argentina. Los tres investigadores coincidieron en que la situación actual impacta directamente en el desarrollo de proyectos.
De Angelis, con más de 20 años de trayectoria, fue contundente:
“Hoy es imposible planificar excavaciones como antes. No hay recursos para traslados, equipos ni personal”.
El problema no solo afecta los salarios, sino también la operatividad:
- Equipos científicos millonarios sin uso
- Falta de técnicos especializados
- Laboratorios paralizados
- Proyectos aprobados sin financiamiento
El impacto en las nuevas generaciones
Para Velárdez, la situación es aún más compleja para quienes están comenzando:
“Ya ni siquiera hay fondos para dividir entre equipos. Muchos análisis no se pueden hacer”.
Incluso relató que equipos de investigación debieron organizar rifas para poder viajar a zonas de trabajo como Antofagasta de la Sierra.
La consecuencia es directa:
- Menos investigadores ingresando al sistema
- Migración de científicos al sector privado o al exterior
- Laboratorios vacíos
Tecnología sin uso y conocimiento en riesgo
Uno de los ejemplos más contundentes fue el de equipos de alta tecnología inutilizados por falta de personal. De Angelis explicó que en Ushuaia cuentan con un microscopio de alto valor que no puede utilizarse.
“Tenemos herramientas que podrían generar conocimiento y recursos, pero no hay quién las opere”, señaló.
La situación también afecta procesos clave como los estudios de carbono 14, fundamentales para la arqueología, que hoy prácticamente no pueden realizarse en el país.
Una comunidad científica que resiste
A pesar del contexto, los investigadores remarcaron el compromiso del sector.
Ortiz destacó el rol de la ciencia en la soberanía nacional, especialmente en regiones estratégicas como la Antártida.
“Sin investigación, perdemos conocimiento, pero también control sobre nuestros recursos”, advirtió.
Ciencia, identidad y futuro
La entrevista en Mediodías Taficeños no solo puso en valor el trabajo científico, sino que también abrió el debate sobre su futuro.
En un día que debería ser de celebración, el mensaje fue claro: la ciencia argentina necesita apoyo para sostener su desarrollo.
Mientras tanto, desde Tafí Viejo, investigadores y comunidades siguen apostando al conocimiento como herramienta para construir identidad y futuro.

