Chikungunya en Tucumán: «puede provocar complicaciones neurológicas»
La pediatra Cecilia Rea alertó a fmdale.ar sobre síntomas, riesgos y prevención del chikungunya en niños y embarazadas ante el aumento de casos en Tucumán.
El avance del chikungunya en Tucumán encendió las alarmas en el sistema sanitario y en la comunidad, especialmente por su impacto en la población pediátrica. En diálogo con fmdale.ar, la doctora Cecilia Rea (MP 9087) pediatra del Hospital de Niños y prosecretaria de la comisión de Cuidados Paliativos de la Sociedad Argentina de Pediatría, brindó un panorama claro sobre esta enfermedad viral transmitida por el mosquito Aedes aegypti.
“Es una enfermedad viral transmitida por el mismo mosquito del dengue, por lo tanto las medidas de prevención son las mismas: evitar la picadura”, explicó la especialista, poniendo el foco en la importancia de sostener las estrategias ya conocidas por la población.
El chikungunya presenta un cuadro clínico que puede confundirse fácilmente con el dengue, aunque con algunas diferencias clave. Los síntomas suelen aparecer entre el tercer y el séptimo día después de la picadura de un mosquito infectado e incluyen fiebre alta, dolor muscular intenso, cefalea, vómitos y, en algunos casos, un rash cutáneo que provoca enrojecimiento y picazón.
Síntomas intensos y fuerte impacto en el estado general
A diferencia del dengue, esta enfermedad no genera sangrados, pero sí un marcado deterioro físico. “Provoca un quebrantamiento del estado general muy importante, con mucho dolor y fiebre, que puede dejar a la persona prácticamente postrada”, advirtió Rea.
Este aspecto resulta clave para la consulta médica oportuna, especialmente en niños, donde el seguimiento pediátrico es fundamental para evitar complicaciones.
Embarazo y recién nacidos: el mayor riesgo
Uno de los puntos más sensibles que remarcó la profesional es la posibilidad de transmisión vertical, es decir, de madre a hijo durante el embarazo. “El chikungunya puede pasar a través de la placenta y generar complicaciones neurológicas o partos prematuros”, explicó.
En los recién nacidos, el cuadro puede ser grave. “Puede provocar encefalitis, convulsiones y dejar secuelas en el desarrollo neurológico”, sostuvo. Esta advertencia refuerza la necesidad de extremar los cuidados en mujeres embarazadas, un grupo particularmente vulnerable frente a esta enfermedad.
Prevención: lo que hay que sostener en casa
Las medidas preventivas vuelven a ser el eje central. El uso de repelentes adecuados es una de las herramientas más efectivas. “Deben contener DEET, con una concentración mínima del 10% y hasta un 30% en pediatría”, indicó Rea. También subrayó la importancia de reaplicarlos según las indicaciones, especialmente si la piel se moja.
En cuanto a los repelentes ambientales, como tabletas o líquidos, aclaró que su efectividad es limitada: “Funcionan siempre y cuando la persona esté a no más de un metro y medio”.
Para los bebés menores de dos meses, donde no se pueden aplicar estos productos, la recomendación es clara: utilizar tul en cunas y coches para evitar la exposición directa a las picaduras.
Consulta temprana y rol del pediatra
El chikungunya es una enfermedad de notificación obligatoria, por lo que ante síntomas compatibles se debe acudir al sistema de salud. “El pediatra va a evaluar, hacer la denuncia correspondiente y solicitar los estudios necesarios”, explicó.
La fiebre aparece como el principal signo de alerta. “Es la buchona, la que nos avisa que ha ingresado algún microorganismo al cuerpo”, expresó la especialista, en una definición clara para la comunidad.
Frente a este síntoma, recomendó administrar analgésicos indicados por el médico, priorizar la hidratación por sobre la alimentación y evitar la automedicación.
En un contexto de circulación viral sostenida, la información precisa y la prevención activa son claves para reducir el impacto del chikungunya en Tucumán, especialmente en los grupos más vulnerables como niños y embarazadas.
