Dos gatitos recién nacidos, un video que se viralizó y una comunidad taficeña que salió a la calle. Una de las protagonistas del rescate cuenta qué pasó, qué falló y qué viene ahora.

El maltrato animal en Tafí Viejo dejó una herida abierta en toda la comunidad taficeña. En diálogo con David Correa en el programa Mediodías Taficeños, Ivana Acevedo, integrante de la organización Libera Tucumán, relató cómo fue la noche del lunes 28, el rescate de una gatita que sobrevivió y la marcha que reunió a los vecinos al día siguiente. La entrevista se realizó el miércoles 30, a dos días de los hechos, y hoy, a cinco días, el caso sigue sin respuestas claras.

Un video que nadie quería ver

Según contó Acevedo, la agrupación recibió el aviso de una vecina de la zona, que le envió unos videos. Libera Tucumán, que según la activista tiene 28 años de trabajo en la provincia, recibe denuncias de este tipo a menudo. Pero esta vez fue distinto.

Las imágenes mostraban a una joven con un rifle de aire comprimido y a otra persona que filmaba mientras ambas conversaban en tono despectivo. El blanco eran dos gatitos lactantes que, según precisó, no llegaban al mes de vida.

La activista reconoció que no pudo terminar de ver el material. Explicó que la organización decidió no difundirlo porque hacerlo sería reproducir la crueldad. El hecho ocurrió en un barrio cercano al pie del cerro.

El rescate: una vecina que no fue cómplice

Lo que siguió, dijo Acevedo, fue una cadena de reacciones rápidas. La persona que recibió el video lo compartió, y la hermana de esa vecina se cruzó corriendo y logró rescatar a una de las gatitas. Llegó con vida, pero con un balín en la panza.

Integrantes de la organización Patitas Libres la trasladaron de urgencia a una veterinaria. Uno de los gatitos, en cambio, murió. Acevedo contó que su cuerpo fue hallado después, dentro de una bolsa, a partir de un mensaje anónimo que recibió Libera Tucumán, y que ella misma fue a buscarlo. Lo conservaron en un freezer como prueba, ya que las autoridades no se presentaron a retirarlo.

«Vida», la sobreviviente

La gatita fue bautizada Vida. Pesa unos 300 gramos y, de acuerdo con lo informado por Acevedo, tiene pronóstico reservado: los veterinarios deben controlar que el balín no se desplace. Se le realizaron radiografías y estudios, y los informes científicos fueron solicitados para incorporarlos a la causa.

Patitas Libres se hace cargo de los gastos médicos, mientras que Libera Tucumán afronta los costos legales.

Denuncia a contrarreloj y críticas a la respuesta oficial

Acevedo relató que se presentó en la comisaría con el video y que permaneció allí hasta cerca de la una y media de la madrugada del martes 29. Explicó que el caso fue encuadrado en la ley nacional de protección animal 14.346 y que pasó a la fiscalía de turno.

Sin embargo, fue crítica con el procedimiento. Aseguró que la primera denuncia llegó incompleta a la fiscalía, sin datos de la ley ni de los videos, y que hasta el momento de la entrevista no habían sido convocadas por el Ministerio Público Fiscal. También sostuvo que el cuerpo del gatito, una prueba clave, debió ser retirado por las autoridades y no por una ciudadana.

«Todo lo hemos hecho desde la comunidad», subrayó, y remarcó que la denuncia pública es la única herramienta que tienen los ciudadanos.

La marcha: «que no quede en la virtualidad»

La convocatoria nació en un grupo de WhatsApp de vecinos taficeños y se concretó el martes 29, un día después del hecho. Tras una asamblea en la plaza, los manifestantes caminaron por las calles de Tafí Viejo hasta la comisaría. Según Acevedo, la policía no les permitió cortar la calle, aunque ella sostuvo que los vecinos tenían derecho a expresarse en la vía pública.

La activista destacó la presencia de jóvenes, estudiantes y comerciantes que aplaudían al paso de la columna, y dijo que la cantidad de personas la sorprendió. En su opinión, en otros momentos no hubiera habido tanta adhesión. En el diálogo también se planteó que el discurso de odio que circula en redes puede legitimar la violencia, y Acevedo coincidió.

Por eso insistió en que la indignación no se quede en un «me gusta». «Lo peor es el silencio«, resumió. Advirtió que una causa judicial puede tardar años y anunció que la organización planea una segunda marcha, en un horario más tarde, para que puedan sumarse quienes no pudieron asistir.

Justicia, edad y animales en la vivienda

Consultada sobre la identidad de los involucrados, Acevedo aclaró que no se sabe con certeza si son menores o mayores de edad. Planteó que eso deberá determinarlo el proceso judicial y que, si fueran menores, recibirán un tratamiento distinto ante la ley. Agregó que, en cualquier caso, quien cometió el hecho no puede alegar desconocimiento ni arrepentimiento para evitar el proceso. «No se pueden normalizar estos actos», afirmó.

También expresó la preocupación de los vecinos por los animales que podrían seguir en la vivienda. Pidió que, si corresponde, la Justicia los entregue a personas que se ofrecen como guarda legal.

Cómo colaborar

Quienes quieran ayudar con los gastos veterinarios de Vida pueden contactar a Patitas Libres por Instagram. Para colaborar con los costos legales y el sostén de los más de 60 animales que cuida la organización, pueden escribir a Libera Tucumán, que difunde su alias en redes. Acevedo contó que el abogado taficeño Juan José Scro acompaña a la agrupación en el caso.