La directora de Clínica Aliviar, Silvina Rivero, explicó en Mediodías Taficeños por qué los cuidados paliativos no son lo que casi todos creen.

Casi todos asocian los cuidados paliativos con la muerte. Para la directora de Clínica Aliviar, esa es la idea equivocada que más daño hace. La doctora Silvina Rivero (MP 5921), médica especialista en medicina general y cuidados paliativos, la desarmó en Mediodías Taficeños junto a Sebastián Gil Olivares, y presentó a parte del equipo que atiende en Tafí Viejo.
Cuidados paliativos en Tafí Viejo: un mito que hay que derribar
Rivero reconoció que se trata de «un tema tabú, un tema que asusta». Explicó que mucha gente cree que los cuidados paliativos son para cuando «no hay nada más por hacer», pero sostuvo que ocurre lo contrario: «son los cuidados que te van a acompañar desde el inicio» de una enfermedad grave, limitante de vida o crónica. Mencionó tumores, cáncer, enfermedades neurodegenerativas como la ELA y cuadros de demencia.
«Lo importante no es el tiempo, en cantidad, sino en calidad», afirmó. Y fue categórica: «Tenés una enfermedad crónica, desde el momento del diagnóstico tenés que estar con nosotros». Resumió la propuesta en pocas palabras: «dar alivio hasta el final» y acompañar.
Para ilustrarlo contó el caso de una paciente de 110 años, a la que en la clínica llaman «Alita». Su «enfermedad», dijo, fue el envejecimiento. Hoy sigue con el equipo, con el acompañamiento de su obra social y de su hija, y cada mañana sonríe y dice «gracias». «Eso también es lo paliativo: vivir mejor, y vivir mejor es posible», sostuvo.
Clínica Aliviar en Tafí Viejo: internación, consultas y atención las 24 horas
La sede de Tafí Viejo funciona en Congreso 1031, en el edificio de CEMET. La enfermera Clara Monteros (MP 6973), coordinadora de la sede y del servicio de internación domiciliaria, contó que trabaja hace un año y medio en la localidad. Describió una internación distinta de la de otras clínicas: hay un salón de usos múltiples con mesas y juegos de mesa, y no existe un horario de visita estricto: los familiares pueden ir entre las 8 y las 21, en la cantidad que quieran.
El acompañamiento es interdisciplinario: psicología, nutrición, kinesiología, médico y enfermero las 24 horas y personal administrativo. Rivero agregó que también hay pacientes ambulatorios, tanto en la sede de San Miguel de Tucumán como en la de Tafí Viejo, con atención médica y de enfermería continua.
Dio ejemplos de consultas: deshidratación tras una quimioterapia, dolor por artrosis o una caída, o una enfermedad pulmonar crónica que se descompensa con fiebre y falta de aire. Si hace falta otro nivel de atención, la clínica deriva «con una conexión, con un turno programado, con ambulancia».

Internación domiciliaria: cuando el equipo llega a la casa
El servicio continúa en el hogar. Según explicó Monteros, de acuerdo con lo que autorice la obra social, se pueden proveer aparatología, cama, colchón y sillas de ruedas, además del equipo humano: médico, fonoaudiología, nutrición, kinesiología, enfermería y cuidadores.
«Nuestro equipo no solo atiende al paciente, sino que también enseña a la familia a cómo manejarlo y acompañarlo», destacó Rivero.
Nutrición en cuidados paliativos: comer lo que el paciente disfruta
La licenciada en Nutrición Mariana Jalil (MP 541) explicó que una persona bien alimentada tolera mejor el tratamiento. El criterio es priorizar la alimentación por boca. Cuando no alcanza, se suplementa y enriquece las preparaciones y, si tampoco es posible, se recurre a soporte nutricional. El objetivo, dijo, es dar calidad de vida sin invadir al paciente.
Monteros sumó un detalle propio del enfoque paliativo: en la nutrición cuenta también lo que le gusta comer al paciente y lo que lo hace sentir cómodo.
Obras sociales y burocracia: el obstáculo en los cuidados paliativos en Tafí Viejo
Rivero recordó que existe la Ley 27.678, que debería asegurar los derechos de los pacientes frente a obras sociales y prepagas. Sin embargo, describió una realidad con «mucha burocracia»: familias angustiadas que deben juntar formularios y certificados de discapacidad, sin alguien que las acompañe.
Frente a eso, la clínica ofrece gestionar el tratamiento, la medicación, el soporte psicológico y la internación. Y para quienes no tienen obra social, aseguró que buscarán garantizar la cobertura «articulando con el Ministerio de Salud» o con una atención desinteresada. «Que consulten, que nosotros les vamos a ayudar», resumió.
