La consultora Cristina Gallardo Gambetta explicó en Mediodías Taficeños por qué tantas empresas familiares no pasan de la primera generación.

Nueve de cada diez empresas de Tucumán son familiares, pero muy pocas logran pasar de una generación a otra. La consultora Cristina Gallardo Gambetta explicó en Mediodías Taficeños, conducido por David Correa, qué hay detrás de ese dato y cómo puede empezar a cambiar en Tafí Viejo.
Taller gratuito para empresas familiares en Tafí Viejo: lunes 26 de octubre
El lunes 26 de octubre, de 14:30 a 17:30, se realizará en la Hostería Atahualpa Yupanqui el taller de formación «Ordenar para crecer», con el subtítulo cómo transformar decisiones, responsabilidades y equipos en una empresa más profesional. Es totalmente gratuito y está dirigido a emprendedores y empresarios de Tafí Viejo, incluidos los mandos gerenciales. La inscripción se hace al 3816 13-0506.
Los disertantes serán Luis García Biagosch, consultor certificado en empresas familiares, y Cristina Gallardo Gambetta, consultora en empresas familiares y coach organizacional. La actividad se enmarca en el Día Internacional de la Empresa Familiar, con tres encuentros gratuitos: el 5 de octubre en Yerba Buena, el 19 en San Miguel de Tucumán y el 26 en Tafí Viejo. Tafí Viejo participa junto con el Ente Tucumán Turismo.
Empresas familiares en Tafí Viejo y en Tucumán: el dato que preocupa
Gallardo Gambetta explicó que, según los datos que maneja, el 90% de las empresas de la provincia son familiares. Por eso, sostuvo, existe «la necesidad y la urgencia de profesionalizar, de ordenar» estos negocios, para que puedan seguir creciendo y «trascender de generación en generación».
La cifra que más la inquieta es la del traspaso generacional: «Trasciende a la segunda generación solo el 34 por ciento», afirmó, y a la tercera, apenas el 7 por ciento. Es decir que, en la mayoría de los casos, la empresa nace y crece con la primera generación y desaparece después.
Qué significa ordenar una empresa familiar
La consultora aclaró que profesionalizar no significa contratar profesionales, sino ordenar quién hace qué y quién decide qué. Explicó que muchos negocios conservan la forma de organizarse que tenían cuando empezaron: un matrimonio que arrancó solo, al que con el tiempo se fueron sumando más personas. Esa estructura, que antes servía, termina generando un «cuello de botella» cuando crecen las obligaciones y las decisiones.
El taller apunta a emprendimientos que ya tienen cierta estructura, no a quienes recién inician, que requerirían otro tipo de capacitación. En dos o tres horas, aclaró, no se organiza toda una empresa, pero quien asista se irá con una herramienta concreta para aplicar al día siguiente.
Dos sistemas que conviven: la familia y el negocio
Para Gallardo Gambetta, la empresa familiar está formada por dos sistemas con prioridades y objetivos distintos: la familia y la empresa. Lo que la hace única es el vínculo que los une, y también lo que puede generar tensiones, porque son las mismas personas las que integran ambos sistemas.
Puso un ejemplo: una hija que trabaja con su madre es hija en el sistema familia, pero puede ser empleada o socia en el sistema empresa. Ordenarse, explicó, es definir desde qué lugar y con qué criterio se plantea cada situación. Destacó que la ventaja de estos negocios es poder trabajar con los afectos, aunque advirtió que a veces, por ser rentable, se pierde la armonía familiar. La clave, sostuvo, es conservar las dos cosas, la armonía y la rentabilidad, porque «si no, no vamos a vivir».
Una invitación para los emprendimientos familiares de Tafí Viejo
La invitación está abierta a todas las empresas y emprendimientos familiares de Tafí Viejo. Gallardo Gambetta recordó que todas las empresas familiares empezaron como emprendimientos y destacó la feria que funciona los domingos en el Mercado Municipal, donde gran parte de los stands pertenecen a familias emprendedoras. Para ellos, dijo, el taller puede ser «una posibilidad y una oportunidad» de ordenarse y de cuidar el negocio familiar.

