Aldo Parellón, productor y baterista, contó en Mediodías Taficeños qué dejó Campedrinos en el Festival del Limón y qué cuenta pendiente quedó con Tafí Viejo.

Aldo Parellón llevaba años soñando con ese instante. En la mitad de la presentación en el Festival Nacional del Limón, Campedrinos, integrado por Sergio Prada y Agustín Fantili, le dedicó unas palabras desde el escenario, y recién ahí buena parte de la platea de Tafí Viejo entendió quién era.
Parellón es el baterista y productor musical de Campedrinos, y es taficeño. «Es un sueño cumplido cantar esta noche en el lugar de donde es nuestro baterista», dijeron los cantantes desde el escenario del club Villa Mitre. Aldo lo contó después en Mediodías Taficeños, junto a David Correa y Sebastián Gil Olivares: uno «siempre sueña con volver a su ciudad a hacer lo que le gusta hacer, música en este caso».
Aldo Parellón y el Festival del Limón: el sueño que casi se posterga
La presentación estuvo en duda. Según relató Aldo Parellón, la fecha original del festival se movió y coincidía con un show del grupo en el Teatro Mercedes Sosa, por lo que la banda daba por hecho que la visita sería para el año siguiente. Finalmente todo se alineó y el viernes Campedrinos subió al escenario del Limón, en lo que describió como «una gran fiesta».
Para él no era un show más. «Yo me crié en este festival, yo dormía en esas sillas de lata», recordó, y contó que su recuerdo sonoro del Limón desde bebé son Los Musiqueros y La Chacarera Pronta. Por eso lo desbordó la emoción cuando, minutos antes de tocar, la delegación invitó al Gringo Soria a cantar esa chacarera.
Aldo Parellón: el taficeño detrás del sonido de Campedrinos
Campedrinos nació en 2009 de la amistad de Sergio Prada, de Campana, y Agustín Fantili, de San Pedro: el nombre sale de la unión de ambas ciudades. Aldo Parellón se sumó a mediados de 2023, cuando los festivales volvían a abrirse tras la pandemia, primero como baterista. Hoy su rol es mucho más amplio: explicó que «dirijo los shows y la banda en vivo y también soy quien produce, graba, mezcla y masteriza las canciones que ellos lanzan en las plataformas digitales».
El dúo atraviesa además un momento de ascenso: en febrero fue seleccionado para defender los colores del país en la competencia folclórica de Viña del Mar 2026. Parellón lo resume así: Campedrinos «está en un momento de crecimiento», acompañado por un equipo técnico que, aseguró, viajó con la misma ansiedad de que saliera todo perfecto.
Aldo Parellón y un público exigente que respondió con una fiesta
Antes del show, Aldo Parellón le advirtió a Sergio y Agustín en el camarín que el público de Tafí Viejo es exigente «a nivel teatro». Christian Herrera había dicho algo parecido: pisar el escenario del Limón «es bravo». El público taficeño, describió el músico, «te hace silencio mientras estás tocando y te demuestra realmente si le gusta o no lo que estás haciendo» a la hora del aplauso.
La respuesta fue contundente: «fue como una fiesta todo el tiempo». Al bajar, los cantantes le dijeron: «Che, al final le caímos bien a tu público».
Los conductores lo comprobaron desde la platea: un grupo de adultos de entre 50 y 60 años escuchaba al dúo por primera vez y quedó encantado. Parellón lo atribuye a algo que «no se fabrica»: la energía, la buena onda y la humildad que los cantantes tienen dentro y fuera del escenario, sumadas a un repertorio que mezcla clásicos con canciones propias.
La imagen de Tafí Viejo que se llevó Campedrinos
Aldo Parellón hizo de guía turístico desde que la combi salió del aeropuerto. Entraron por la ruta 9 y el acceso por avenida Constitución, y les explicó que el tren de la entrada recuerda a los talleres ferroviarios que fueron los más grandes de Sudamérica. La hostería municipal, con su museo, y la cantidad de monumentos de la ciudad terminaron de sorprenderlos. Fantili llegó a decirle que ojalá San Pedro tuviera algo así, o un festival como este.
La imagen que se llevaron, sintetizó, es la de «una ciudad que cuida primero la cultura», su historia y a quien llega, sea turista o artista. Y dejó una convicción: las ciudades no crecen «si no sienten orgullo por lo que pasa en su propia ciudad».
Quedó una cuenta pendiente: había prometido llevarlos al Mercado Municipal para ver su famoso reloj, pero el clima demoró la agenda y la visita quedó para otra ocasión.
Qué viene para Aldo Parellón y Campedrinos después del Limón
La agenda no da respiro. Desde Tafí Viejo, Aldo Parellón voló a un show en Neuquén: fueron «72 horas» en las que durmió cuatro. Lo que resta del año será «súper agitado» y la gira de verano todavía no está cerrada, pero adelantó que estarán «en los festivales más importantes del verano».
Los conductores lo invitaron a volver con fecha propia al teatro de la Sociedad Española, que tiene 800 butacas y aire acondicionado. Parellón ya tiene plan: regresar en las vacaciones de invierno con su hija, que será, dijo, «igual de fanática que el padre».
