Pasantes de Medicina de la UNT relataron en La Mañana de Dale cómo es su formación práctica en la Policlínica Municipal de Tafí Viejo.

Futuros médicos se forman en la Policlínica Municipal de Tafí Viejo

 

Una etapa clave en la formación médica

La carrera de Medicina se extiende por siete años, y su tramo final incluye dos instancias de práctica profesional supervisada antes de la graduación. Así lo explicó Sofía Saavedra Gil, una de las cuatro pasantes de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) que actualmente realizan su rotación en la Policlínica Municipal de Tafí Viejo: «Tenemos dos etapas: una primera que es la pasantía periurbana, que son dos, tres meses, donde vamos a lugares como CAPS, como centros, como policlínica, y después tenemos seis meses de lo que sería el rural». La estudiante agregó, con humor, algo que atraviesa a todo el grupo: «Nadie entiende nunca la carrera de médico (…) la gente está acostumbrada a carreras de cinco años, acá son siete» confesó durante la entrevista con Sebastián Gil Olivares en La mañana de Dale.

Estructura y duración de la rotación

Gonzalo Aguirre detalló que la pasantía periurbana tiene una duración total de nueve semanas y que el grupo se encuentra próximo a finalizarla: «Ya estamos aproximadamente mes y medio, o sea estamos cerca de terminar nuestra pasantía», señaló, y precisó que el cierre está previsto para el 20 de septiembre. La actividad se desarrolla todas las mañanas, de ocho a doce y media, e incluye guardia, curaciones y rotación por los distintos consultorios del centro de salud.

Futuros médicos se capacitan en la Policlínica de Tafí Viejo
Los futuros médicos junto a Sebastián Gil Olivares durante la entrevista en La mañana de Dale.

Mayor autonomía clínica

Un eje central señalado por los pasantes es el grado de autonomía que otorga esta etapa respecto de rotaciones previas, que ya habían realizado en los hospitales Centro de Salud, Padilla y del Niño Jesús. Julieta Reyes explicó la diferencia: «Ahora nos dejan solos, permitiendo que nosotros interactuemos libremente con el paciente». Por su parte, Julio Robles Terán describió el cambio de enfoque respecto de instancias anteriores, más acotadas a una sola especialidad: «Ahora vemos ya de una manera más íntegra, general del paciente».

Demanda asistencial y criterio clínico

Robles Terán también describió el perfil de consultas que reciben a diario: «Tenemos por un lado la patología más como estacional (…) mucha gente que consulta ahora por resfrío, faringitis», además de un componente sostenido durante todo el año vinculado a métodos anticonceptivos en el consultorio de ginecología. En ese marco, los pasantes remarcaron la importancia del uso racional de los medicamentos. «Estamos en una era de resistencia a los antibióticos», advirtió Robles Terán, y llamó a evitar la automedicación frente a cuadros que, en la mayoría de los casos, requieren solo tratamiento sintomático.

Trabajo territorial y articulación comunitaria

La formación no se limita al consultorio: los pasantes participan de campañas de concientización en espacios públicos, como el mercado de Tafí Viejo y la avenida Alem, y llevan adelante intervenciones de salud integral en instituciones educativas. Reyes coincidió con sus compañeros en el valor de esta etapa: «Es increíble, es muy lindo, y lo estamos aprovechando al máximo», dijo sobre su primera experiencia trabajando en Tafí Viejo, en referencia al entorno donde se desarrolla la práctica.

Supervisión académica

El grupo destacó de manera unánime el rol de la doctora Laura Macchioni, instructora a cargo de la pasantía. «Estamos agradecidos con que todas las ideas que tengamos las podemos llevar a cabo», resumió Roble Terán, mientras que Aguirre la definió como una profesional «de cabeza muy abierta», que recibe y acompaña las propuestas del equipo. A pocas semanas de finalizar la rotación, los cuatro estudiantes coinciden en el valor formativo de esta etapa como antesala directa al ejercicio profesional de la Medicina.

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