Una joven taficeña contó en una entrevista de streaming el proceso completo de su transición, entre mudanzas, una cirugía y varios obstáculos.

Martina en «Hablemos Claro»: «Esto no va a quedar así»
Hubo un tiempo en que Martina trabajaba de mozo en un bar de Tafí Viejo y todavía no se animaba a mostrarse tal cual se sentía. Hoy, después de una transición que atravesó una mudanza, una cirugía y varios episodios de discriminación, se para frente a cualquier espejo sin culpa. Contó todo ese recorrido en una entrevista de streaming, con la crudeza y la calidez de quien ya hizo las paces con su propia historia.
La charla se dio en el ciclo Hablemos Claro, conducido por Leo Servetti, donde Martina repasó sin filtro las etapas más difíciles y también las más liberadoras de su transición: desde el trabajo que tenía antes de asumirse mujer, hasta la violencia que sufrió en algunos boliches por parte de terceros.
El bar taficeño donde empezó todo
Antes de mudarse a la Ciudad de Buenos Aires, Martina trabajaba como mozo en Rompecabezas, un bar de amplia trayectoria en la gastronomía y coctelería tucumana. Fue justamente ahí donde empezó su proceso de transición: una fiesta temática por el Día del Trabajador, en la que debían vestirse con ropa del sexo contrario, terminó siendo el puntapié inicial de un cambio que ya no tuvo retorno.
Ese primer paso fue apenas el comienzo. Con el tiempo llegó la mudanza a Buenos Aires y, más adelante, la cirugía que terminó de definir el cuerpo con el que hoy se siente en paz. Fue recién en la gran ciudad, ya instalada en una nueva etapa de su vida, donde Martina decidió avanzar con la intervención que marcaría un antes y un después.
«Esto no va a quedar así»: el after de la cirugía
El título de esta nota nace de una frase que Martina recuerda palabra por palabra. «Cuando el cirujano me la mostró por primera vez, lo miré y me dijo tranquila, esto no va a quedar así», relató sobre las primeras semanas de recuperación de la cirugía de afirmación de género genital, cuando el resultado todavía no estaba definido y la incertidumbre era moneda corriente. Con el correr de las semanas, el cambio se fue asentando y Martina reconoció que no podía dejar de mirarse al espejo.
Ese momento coincidió con otro quiebre simbólico en su historia: se deshizo de las prendas que usaba para ocultar su cuerpo y empezó a comprar ropa interior femenina. «Disfruté un montón esa parte», aseguró, en uno de los pasajes más íntimos de la entrevista.
Los obstáculos que tuvo que enfrentar
El camino no estuvo exento de rechazo. Martina contó que, en una salida nocturna con amigas, le negaron el ingreso a un boliche y le exigieron que volviera vestida de hombre. Tiempo después, en otro local, sufrió una agresión física: fue golpeada por un grupo de chicas trans que, según su relato, la acusaban de «hacerse la linda».
Pese a esos episodios, Martina eligió compartir su historia sin resentimiento, poniendo el foco en el proceso de aceptación propia más que en la violencia recibida. Esa decisión de relatar los hechos con calma, sin buscar culpables, fue uno de los aspectos más valorados por quienes escucharon la entrevista completa.
Una historia de superación que interpela
El testimonio de Martina es, ante todo, un relato de transformación: el de una persona que encontró en un bar de Tafí Viejo el primer impulso para animarse a ser quien es, atravesó una mudanza, una cirugía y episodios de discriminación, y hoy puede contarlo con la tranquilidad de quien ya construyó su propia identidad.
Su historia, nacida en Tafí Viejo y consolidada en Buenos Aires, quedó registrada en una entrevista que ya circula entre los oyentes de Hablemos Claro y que reafirma un mensaje simple: los procesos de transición no tienen un único camino, pero sí, muchas veces, un mismo punto en común: la certeza de que, tarde o temprano, «esto no va a quedar así».
