La pediatra María Cecilia Rea explicó qué hábito cotidiano puede reducir gran parte de los contagios respiratorios en niños durante la ola polar y qué otros cuidados no deben descuidarse.

Las bajas temperaturas del invierno 2026 llegaron acompañadas por una intensa ola polar que afecta a gran parte de la Argentina y provocó un incremento de las consultas por enfermedades respiratorias, especialmente en niños. En ese contexto, la médica pediatra María Cecilia Rea (MP 9087) explicó cuáles son los cuadros más frecuentes durante esta época del año y reveló cuál es la medida preventiva que, según indicó, «previene aproximadamente el 80% de los contagios».
La profesional aclaró que, aunque el frío favorece que las personas permanezcan en espacios cerrados, las bajas temperaturas no son la causa directa de las enfermedades, sino que el verdadero problema es la circulación de virus respiratorios en ambientes poco ventilados y con gran concentración de personas.
«En pediatría, lo más frecuente es que sean infecciones virales y de estos virus estacionales que provocan los síntomas que todos conocemos», explicó.
La especialista señaló que resulta habitual que un niño presente varios episodios respiratorios a lo largo del año, ya que las reinfecciones forman parte del comportamiento normal de estos virus.
Por qué aumentan los contagios durante el invierno
Rea sostuvo que uno de los principales factores de riesgo es la asistencia cotidiana a jardines maternales y escuelas. Allí, la convivencia entre numerosos niños, los espacios cerrados y el escaso recambio de aire generan condiciones ideales para la transmisión de virus.
A esto se suma que los más pequeños todavía están incorporando hábitos de higiene. Es frecuente que compartan juguetes, se lleven objetos a la boca o no realicen un correcto lavado de manos, circunstancias que facilitan el contagio.
Sin embargo, llevó tranquilidad a las familias al remarcar que la mayoría de estas infecciones son virales, tienen una evolución favorable y suelen resolverse con medidas de cuidado general y seguimiento médico.
«No hay que asustarse. Siempre hay que consultar al pediatra, que indicará el tratamiento adecuado. En general son infecciones que se curan solas porque no existe un medicamento que elimine los virus», explicó.
La medida que puede marcar la diferencia
Entre todas las recomendaciones, la pediatra hizo especial hincapié en un hábito que muchas veces parece sencillo, pero que tiene un enorme impacto sanitario.
«La medida más importante, ya que previene aproximadamente el 80% de los contagios, es el lavado frecuente de manos», afirmó.
Por ese motivo, insistió en que tanto los adultos como los niños incorporen esta práctica varias veces al día, especialmente antes de comer, después de ir al baño, al regresar del colegio y luego de estar en contacto con superficies de uso común.
La profesional destacó que generar este hábito desde edades tempranas no solo protege a cada niño, sino que también ayuda a disminuir la circulación de virus dentro de las familias, las escuelas y toda la comunidad.
Ventilar los ambientes, incluso cuando hace mucho frío
Otro de los errores frecuentes durante el invierno 2026 es mantener las viviendas completamente cerradas para conservar el calor.
Según Rea, esa práctica favorece la permanencia de virus en suspensión y aumenta el riesgo de contagio.
Por ello recomendó abrir las ventanas durante algunos minutos todos los días para permitir la renovación del aire, aun cuando las temperaturas sean muy bajas.
La combinación de ventilación y lavado de manos continúa siendo una de las estrategias preventivas más efectivas frente a las infecciones respiratorias estacionales.
Qué hacer si un niño presenta fiebre
Ante la aparición de fiebre u otros síntomas respiratorios, la médica aconsejó mantener una buena hidratación, administrar únicamente el antitérmico indicado por el pediatra y concurrir a la consulta médica para evaluar la evolución del cuadro.
También recordó que los antibióticos no sirven para tratar infecciones virales, por lo que la automedicación debe evitarse.
Finalmente, destacó que algunas enfermedades respiratorias cuentan con prevención específica mediante vacunas.
En ese sentido recordó la importancia de la vacuna antigripal, disponible de manera gratuita para los menores de dos años, los mayores de 65 y las personas con factores de riesgo que cuenten con indicación médica.
En medio de una temporada marcada por el aumento de las enfermedades respiratorias, la especialista insistió en que los hábitos más simples siguen siendo los más efectivos. Lavarse las manos con frecuencia, ventilar los ambientes, mantener el calendario de vacunación al día y consultar al pediatra ante los primeros síntomas son medidas que pueden reducir significativamente los contagios y ayudar a proteger la salud de los niños durante el invierno 2026.
