Rompecabezas Bar abre este lunes por última vez en Tafí Viejo. En Mediodías Taficeños, Carolina Pajariño Assis confirmó el cierre del histórico local tras 14 años, explicó los motivos de la decisión y adelantó cómo continuará la marca.

Esta noche no será una más. Para cientos de taficeños será la última oportunidad de volver a ocupar una mesa, compartir una cerveza, escuchar música y despedirse de uno de los bares más emblemáticos de la ciudad. Después de 14 años, Rompecabezas Bar abrirá sus puertas por última vez, poniendo fin a una etapa que dejó una huella en la vida nocturna y cultural de Tafí Viejo.
La confirmación llegó de boca de su propietaria, Carolina Pajariño Assis, durante una entrevista con David Correa en Mediodías Taficeños, donde reconoció que la decisión fue una de las más difíciles desde que comenzó el proyecto.
«Gran parte de mi vida está en ese lugarcito», expresó con emoción al recordar un emprendimiento que nació hace catorce años y que terminó convirtiéndose en una referencia para varias generaciones de clientes.
El final de un ciclo para Rompecabezas Bar
Pajariño Assis explicó que el cierre responde a una combinación de factores. Por un lado, el complejo contexto económico que atraviesa el país y que afecta a gran parte de la actividad comercial. Por otro, la sensación de que el proyecto había cumplido un ciclo en el histórico local de Tafí Viejo.
«Creo que todas las cosas tienen su ciclo», sostuvo, al explicar que llegó el momento de apostar por un cambio, aunque reconoció que despedirse de ese espacio resulta especialmente difícil por tratarse de una ciudad con la que mantiene un fuerte vínculo personal.
«Soy taficeña. Es muy difícil sacar al Rompe de Tafí», confesó.

La pandemia cambió la noche
Uno de los puntos más interesantes de la entrevista fue el análisis sobre cómo cambió el comportamiento del público después de la pandemia.
Según explicó la propietaria, Rompecabezas logró superar uno de los momentos más difíciles para el sector gastronómico, pero el escenario nunca volvió a ser el mismo.
Los clientes comenzaron a modificar sus hábitos de consumo, priorizando salidas durante la tarde y reduciendo considerablemente la actividad nocturna que durante años caracterizó al bar.
«Después de la pandemia el consumo cambió mucho. La gente ya no elegía tanto la noche como antes», resumió.
Ese cambio obligó a repensar el negocio y terminó siendo uno de los elementos que aceleró la decisión de cerrar el histórico local.
Rompecabezas no desaparece
Aunque este lunes será la última noche en la tradicional esquina de Alem y Perú, la marca Rompecabezas continuará vigente.
Pajariño Assis confirmó que el emprendimiento seguirá funcionando mediante un servicio de delivery, mientras trabajan en nuevos proyectos que serán anunciados próximamente a través de las redes sociales.
La empresaria destacó que, durante estos años, el negocio logró construir mucho más que un bar.
«Construimos un concepto», afirmó.
Ese posicionamiento permitirá que la marca pueda desarrollarse en otros formatos, desde eventos hasta propuestas culturales, manteniendo vivo el espíritu que la convirtió en un clásico de Tafí Viejo.
«Gracias»
Antes de despedirse, Carolina dedicó un agradecimiento especial a quienes hicieron posible la historia del emprendimiento.
Reconoció el acompañamiento permanente de los clientes, amigos, proveedores, artistas y trabajadores que pasaron por Rompecabezas durante estos catorce años.
«Sin ellos nada de esto hubiera sido posible», aseguró.
La última noche
Mientras las luces vuelvan a encenderse esta noche, cada brindis tendrá un significado diferente.
No será simplemente otra jornada de trabajo para uno de los bares más conocidos de Tafí Viejo, sino la despedida de un lugar que acompañó encuentros, celebraciones, recitales y miles de historias compartidas.
La persiana bajará por última vez, pero el nombre Rompecabezas seguirá formando parte de la memoria colectiva de la ciudad y buscará escribir un nuevo capítulo desde otro formato.

