Raúl Adler cuestionó la conducción del radicalismo tucumano en La Mañana de Dale, donde dejó fuertes definiciones sobre la interna partidaria y el futuro de la UCR.

La reciente decisión de la Cámara Nacional Electoral de ordenar la convocatoria a elecciones internas en la Unión Cívica Radical de Tucumán reabrió el debate sobre el presente y el futuro del partido centenario. En ese contexto, Raúl Adler, referente de Renovemos Tafí, fue entrevistado por Sebastián Gil Olivares en el programa La mañana de Dale, donde dejó fuertes definiciones sobre la conducción partidaria, la prolongada intervención de la UCR y la necesidad de recuperar los valores históricos del radicalismo.
Para Raúl Adler, el principal desafío no pasa únicamente por elegir nuevas autoridades, sino por reconstruir la identidad del partido y devolverle protagonismo a sus afiliados. Durante la entrevista sostuvo que la normalización debe convertirse en una oportunidad para abrir las puertas de la UCR y abandonar las prácticas que, según afirmó, alejaron a miles de militantes y simpatizantes.
Raúl Adler reclamó una renovación profunda de la UCR
El dirigente fue crítico con el funcionamiento que tuvo el radicalismo tucumano durante los últimos años y aseguró que la intervención terminó profundizando un modelo de conducción alejado de la militancia.
«Usan el sello de la Unión Cívica Radical para garantizar espacios de poder a los mismos de siempre», afirmó Raúl Adler, al cuestionar que las decisiones se concentren en un reducido grupo de dirigentes sin participación activa de los afiliados.
En ese sentido, sostuvo que el partido perdió contacto con la sociedad al priorizar acuerdos internos por encima del debate político y la construcción de propuestas.
«Yo no creo en un radicalismo con las puertas cerradas, donde tres o cuatro dirigentes decidan quiénes serán las autoridades y los futuros candidatos», expresó.
Para el referente de Renovemos Tafí, el radicalismo necesita recuperar la esencia que históricamente representó a dirigentes como Leandro N. Alem, Hipólito Yrigoyen y Raúl Alfonsín, poniendo nuevamente en el centro valores como la honestidad, la austeridad, la transparencia y la defensa de las instituciones.
«»Cuando nos alejamos de esos valores, también nos alejamos de la gente.»»
Raúl Adler respaldó la normalización del partido
Consultado sobre el fallo judicial que ordenó convocar a elecciones internas, Raúl Adler consideró que la normalización era necesaria, aunque advirtió que el verdadero desafío consiste en democratizar el funcionamiento del partido.
Según explicó, el radicalismo debe aprovechar esta etapa para abrir espacios de discusión, incorporar nuevos afiliados y elaborar un proyecto político de largo plazo.
El dirigente sostuvo que durante demasiado tiempo la vida partidaria permaneció prácticamente paralizada y aseguró que muchos militantes encontraron un partido «de puertas cerradas», sin canales reales para participar.
Incluso relató que personas interesadas en afiliarse encontraban dificultades para incorporarse formalmente al padrón partidario, situación que calificó como una contradicción para un espacio que históricamente promovió la participación ciudadana.
Autocrítica por el presente electoral del radicalismo
Uno de los pasajes más significativos de la entrevista fue la autocrítica que realizó Raúl Adler sobre el desempeño electoral de la UCR.
A su entender, una parte importante del electorado radical decidió acompañar otras opciones políticas porque dejó de sentirse representada por la conducción tradicional del partido.
«El radicalismo dejó de representar ese proyecto que generaba esperanza y por eso mucha gente buscó otras alternativas», afirmó.
Para Adler, la reconstrucción del partido no dependerá únicamente de nuevos nombres, sino de recuperar credibilidad mediante prácticas coherentes con la doctrina radical.
«No voy a ser cómplice»
Hacia el final de la entrevista, Raúl Adler dejó una de las frases más contundentes al referirse al futuro de la UCR.
«Mientras el partido siga utilizándose para garantizar espacios de poder a los mismos de siempre, no van a contar conmigo. No voy a ser cómplice.»
No obstante, aclaró que continuará trabajando para fortalecer un radicalismo abierto, participativo y comprometido con los problemas cotidianos de la sociedad.
Finalmente, convocó a los afiliados y simpatizantes a involucrarse en la vida partidaria y sostuvo que la recuperación de la UCR dependerá de volver a construir confianza con la ciudadanía, recuperando las banderas históricas de transparencia, participación democrática y transformación social que marcaron la historia del partido.
